Psicología · Pérdidas
Terapia de duelo en Oviedo
Terapia de duelo en Oviedo con Ana Rodríguez García: acompañamiento psicológico tras la pérdida de un ser querido o en duelos que se complican.
En resumen
El duelo es la respuesta natural a una pérdida y no tiene un calendario fijo. A veces, sin embargo, el dolor se queda atascado, impide retomar la vida o se vive en soledad. La terapia de duelo ofrece acompañamiento para atravesar ese proceso. En Policlínica Mater Dei (Oviedo) la realiza la psicóloga Ana Rodríguez García, que trabaja los procesos de duelo.
Psicología en Mater DeiIndicaciones
¿Para quién está indicado?
- Fallecimiento de un ser querido
- Duelo que, con el tiempo, no permite retomar la vida diaria
- Pérdidas inesperadas o traumáticas
- Duelo por una separación o una pérdida de salud
- Sentimientos de culpa o rabia que no se resuelven
Siempre tras una valoración individual: cada caso es distinto.
El duelo no se supera, se atraviesa
Tras una pérdida aparecen tristeza, incredulidad, culpa o rabia. Son reacciones normales. El objetivo de la terapia no es olvidar, sino aprender a vivir con la pérdida y recuperar, poco a poco, la capacidad de disfrutar.
¿Qué es el duelo y cómo suele vivirse?
El duelo es el proceso natural con el que respondemos a una pérdida importante. No es una enfermedad ni una etapa que haya que “pasar rápido”: cada persona lo vive a su manera y a su ritmo, y no sigue un orden ni un calendario.
Puede manifestarse de muchas formas, no solo con llanto:
- Emociones: tristeza, añoranza, enfado, miedo, culpa, alivio (también es posible, y no es motivo de vergüenza) o entumecimiento.
- Cuerpo: cansancio, falta de apetito o comer en exceso, dificultad para dormir, opresión en el pecho, falta de energía.
- Pensamientos: dificultad para concentrarse, olvidos, la sensación de oír o ver a la persona que ya no está, preguntas sin respuesta.
- Conducta: retraerse, no querer salir o, al contrario, volcarse en el trabajo para no pensar.
Duelos distintos
No solo se hace duelo por un fallecimiento: también por una separación, una enfermedad propia o la pérdida de un embarazo, que acompaña la psicología perinatal. Cuando el duelo se vive durante una enfermedad oncológica, puede ayudar la psicooncología.
Hay también duelos poco reconocidos por el entorno: la muerte de una mascota, la pérdida de un trabajo, el final de una amistad larga o un aborto temprano. Quien los vive a menudo oye que «no es para tanto», y eso añade soledad. Si es importante para ti, merece un espacio de atención.
¿Cuándo un duelo se complica?
Que duela mucho no significa que se esté complicando. Conviene fijarse en si, pasado un tiempo, el sufrimiento sigue siendo tan intenso que impide retomar la vida diaria: trabajar, cuidarse, relacionarse. También pueden ser señales una culpa que no cede, la sensación de que la vida ya no tiene sentido, evitar todo lo que recuerde a la persona o, al contrario, no poder pensar en otra cosa.
Las pérdidas repentinas, violentas o con circunstancias difíciles de aceptar, o las que se viven en soledad, tienen más probabilidad de atascarse. Esto no es un fallo personal: es una reacción humana ante algo que desborda. Un acompañamiento a tiempo ayuda a que el proceso vuelva a fluir.
Fechas difíciles, objetos y rituales: ¿qué hago con todo esto?
Los cumpleaños, las Navidades, el aniversario del fallecimiento o simplemente un olor pueden reabrir el dolor con fuerza, incluso años después. Es habitual y no significa retroceder.
En consulta se trabaja cómo prepararse para esos días, qué rituales pueden ayudar (escribir una carta, visitar un lugar, compartir recuerdos) y qué hacer con las pertenencias de la persona. No hay prisa: no existe un momento correcto para vaciar un armario, solo el que cada uno pueda afrontar.
¿Cómo acompañar a alguien que está de duelo?
A veces la consulta la pide un familiar o amigo que no sabe cómo ayudar. Algunas ideas generales:
- Estar presente es más importante que decir algo adecuado. Escuchar sin interrumpir ya es mucho.
- Evitar frases como “tienes que ser fuerte” o “ya pasará”, que invitan a callar.
- Nombrar a la persona fallecida sin miedo: a muchos les consuela que se hable de ella.
- Ofrecer ayuda concreta (una comida, acompañar a un trámite) en lugar de “avísame si necesitas algo”.
- Con niños y adolescentes, usar palabras claras y verdaderas. Si necesitan apoyo específico, la psicología infantil puede orientar a la familia.
Si la pérdida ha tensado la relación de pareja, porque cada uno la vive de forma distinta, puede ser útil la terapia de pareja.
Cuidarse mientras se hace el duelo
Durante el duelo el cuerpo también sufre. Dormir poco y comer mal agravan el cansancio emocional. Algunas pautas generales: mantener horarios regulares, salir a caminar un rato, hacer comidas sencillas aunque no haya apetito y no aislarse del todo. Si la angustia, las palpitaciones o el insomnio se vuelven constantes, puedes consultar la página sobre ansiedad. También ayuda mantener algún vínculo social, aunque sea breve: una llamada o un paseo con alguien de confianza. Y si la alimentación se ha desordenado, la nutrición clínica puede ayudarte a retomar rutinas.
¿Cuándo pedir ayuda urgente?
La terapia de duelo acompaña, pero hay momentos en los que hace falta una respuesta inmediata:
- Si tienes pensamientos de quitarte la vida o de que no merece la pena seguir, llama al 112 o al 024 (línea de atención a la conducta suicida), o acude a urgencias. No lo afrontes a solas: dilo a alguien cercano.
- Si notas dolor en el pecho, falta de aire, desmayos o cualquier síntoma físico intenso, llama al 112: no lo atribuyas sin más al estrés.
- Si no puedes comer ni dormir durante días, o has dejado de cuidarte, consulta con tu médico de familia además de pedir cita con nosotros.
- Si te preocupa una persona de tu entorno que habla de hacerse daño, no la dejes sola y avisa al 112.
¿Qué esperar de las sesiones y cuántas suelen hacer falta?
La primera sesión es para escuchar: hablar de la persona o de lo perdido, de las circunstancias y de cómo estás ahora. No tienes que contar nada que no quieras. A partir de ahí se acuerda un ritmo, normalmente con sesiones individuales, que se ajusta a tu momento.
No hay un número fijo. Hay quien necesita un acompañamiento breve en una etapa concreta y quien prefiere un proceso más largo. Lo orientativo se comenta tras las primeras sesiones y se revisa con el tiempo.
Terapia de duelo en Oviedo
Ana Rodríguez García atiende en Policlínica Mater Dei, calle Víctor Chávarri 19, en el centro de Oviedo.
Fuentes y más información
Para ampliar información puedes consultar estas fuentes independientes:
- Pérdida de un ser querido: MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Reacciones habituales ante la pérdida y recursos para sobrellevar el duelo.
- Get help with grief after bereavement or loss: NHS, sanidad pública británica. Cómo es el duelo, cómo afrontarlo y cuándo buscar ayuda, en inglés.
- 024. Línea de atención a la conducta suicida: Ministerio de Sanidad. Línea gratuita, confidencial y 24 horas para personas con ideación suicida y sus allegados.
El proceso
Cómo trabajamos: terapia de duelo
- 01
Escucha
Un espacio para hablar de la persona o de lo perdido, sin prisas ni juicios.
- 02
Comprensión
Entender cómo está siendo tu duelo y qué lo dificulta.
- 03
Acompañamiento
Herramientas para gestionar emociones, fechas difíciles y la reorganización de la vida.
- 04
Recuperar el día a día
Integrar la pérdida y volver a encontrar sentido y proyectos.
Quién te atiende
Profesional que lo realiza
Psicóloga
Ana Rodríguez García
Psicología con enfoque personalizado en adicciones, procesos de duelo, afrontamiento de la enfermedad, gestión emocional y terapia de pareja.
Dudas habituales
Preguntas sobre terapia de duelo
01¿Cuánto dura un duelo normal?
No hay un tiempo fijo. Lo importante no es cuánto dura, sino si el dolor te permite, poco a poco, retomar tu vida.
02¿Cuándo conviene pedir ayuda?
Si el dolor es tan intenso que impide funcionar, si sientes que estás atascado o si lo estás viviendo en soledad, la terapia puede ayudarte.
03¿Atendéis el duelo perinatal?
Sí. Las pérdidas durante el embarazo o tras el nacimiento se acompañan desde la psicología perinatal.
04¿Puedo venir aunque haya pasado mucho tiempo?
Sí. Algunos duelos se reactivan años después; nunca es tarde para trabajarlos.
05¿Es normal sentir o escuchar a la persona fallecida?
Sí, es una experiencia frecuente y no suele indicar ningún problema. Muchas personas notan su presencia, la oyen o sueñan con ella, sobre todo en los primeros meses. Si te asusta o te angustia, puedes comentarlo en consulta.
06¿Cómo se habla de la muerte con un niño?
Con palabras claras y sencillas, sin eufemismos que confundan, y respondiendo a sus preguntas con sinceridad y cariño. Los niños necesitan saber que pueden estar tristes y que alguien les cuida. Si necesitas orientación, consúltanos.
07¿Qué hago si pienso que no quiero seguir viviendo?
Llama al 112 o al 024, la línea de atención a la conducta suicida, o acude a urgencias. No lo afrontes a solas: díselo a una persona cercana. Pedir ayuda urgente es una forma de cuidarte, y después se puede continuar con el acompañamiento.